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a cada paso que doy...una realidad diferente

Según dice la chacarera: "los domingos santiagueños, no es un domingo cualquiera, hasta sol viene saliendo con ritmo de chacarera..." No se si saldrá con ritmo de chacarera, pero que sale con fuerza y quema que da calambre, eso si sé.
Hoy me levante con una imagen que me quedó grabada en la retina desde el viernes y no quería dejarla pasar, porque creo que merece aunque más no sea un mención en el blog.
El viernes a la mañana, mientras esperaba mi turno, en la cola del Banco francés (que dicho de paso es más lerda que justicia argentina) miraba a la gente a mi alrededor. Es una costumbre que tengo, para pasar el tiempo, observo a las personas, si puedo escucho sus conversaciones (chusma yo, nooo?) pero es un deporte de bajo riesgo que practico como observadora pasiva de la realidad. Y encontré a tres mujeres, ya señoras, que se notaba que no eran de Santiago capital, si no del campo. Parecía que acompañaban a sus respectivos padres a cobrar un cheque.
Le llego el turno a la primera de ellas. Fue a buscar a su madre, y apareció una típica anciana del campo santiagueño. Bajita, de cuerpo encorbado, rostro arrugado y quemado por el sol. Un pañuelo tapaba su cabeza. Su hija la ayudaba a caminar, llevándola hasta la ultima. Su hija era una mujer menuda, vestida de remera y jean, cabello corto, de una 40 y pico.
Cuando llegaron a la ventanilla de la caja, se notaba que hablaban con el cajero y la hija le pedía algo al cajero. Entonces el dice:
- No se haga, problema, ya lo llamo al guardia.
- RAMÓN! grita el cajero.
Llega el guardia intercambian una palabras con el cajero, y Ramón se dispone a su tarea. ¿Qué pasaba? Ninguna de las dos sabía ni leer ni escribir. El guardia le tenía que endosar el cheque y la viejita poner su huella digital para firmar el cheque.
Al mismo tiempo, en el otro extremo de las hileras de cajeros, la que correspondía a la caja de clientes, estaba un señor ya mayor, muy bien vestido, elegantísimo con traje y bastón. Y a los gritos le pedía la clave para acceder a su cuenta corriente.

De pronto me agarró una desazón tan grande, ver a esas dos mujeres a esta altura del partido, analfabetas y en el otro extremo al viejo pituco.

Si alguien quisiera representar lo que en la Argentina significa la brecha entre ricos y pobres, esa hubiera sido un magnífica fotografía. Y uno se pone a pensar que cuernos, hace el estado con toda esa gente que tiene derecho a saber leer y escribir y te da una impotencia.

Al mirar a la viejita, pensaba en mi abuela. Yo no tengo abuela o no la conocí. Mi abuela materna era del campo, mi abuelo tenía obraje, mi madre nació ahí. Y ella me sabía contar que mi abuela andaba en sulki, con el perro corriendo al lado. Esa imagen me quedo plasmada, aunque jamás la alla visto. De mi abuela, solo conozco un pañuelo que mi madre atesora, un pañuelo muy parecido al que llevaba en la cabeza la pobre viejita del banco.

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Now playing: Raly Barrionuevo - Ey Paisano
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5 comentarios:

  • Andy dijo...

    Shhh! No digas nada más!

    Bruno dijo...

    Es terrible lo que estas contando, y es así en la mayoría del territorio argentino. No se bien si conoces la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano que la rodea, pero una típica imagen de la zona es que donde haya un barrio exclusivo, a 100 metros tendrás una villa de emergencia. Lo tenes en Retiro, donde se encuentra el Sheraton, lo tenes en Provincia, en fin.
    Lo mas triste es que tambien se está generando una brecha entre la clase media y los ricos y entre los pobres y la clase media.
    Cada vez es más dificil para un pobre llegar a clase media y asi entonces.
    Los que más tienen, como estan dadas las cosas, serán los que más posibilidades tengan de adquirir más bienes.
    Muy buena tu postal (la escrita y la gráfica) Besos!!!
    Me encantó que pasaras por mi blog!
    Muchos Besos de nuevo!

    Noa dijo...

    La lucha absurda de clases latente en cada rincón.
    En una esquina dos chillan por que el ipod se quedo sin pilas, a dos pasos, cuatro revuelven la basura.

    Y como vivir felices en un jardín podrido?

    Santiago...provincia que me surco la piel con sol que obliga a querer dormir encerrado en un barril con hielo...tierra remota donde mi abuelo sin hablar ni media palabra de castellano cargo bolsas rellenas con papas.

    Checho J. Fry dijo...

    Bueno lo que siempre se busca atacar es la clase media por lo menos aquí es así aunque en regiones vemos lo mismo que planteas tu, es complejo enfrentarse al analfabetismo cuando son personas de edad mayor puesto que no por ello no van a poseer sabiduría pues han vivido mas años que uno, siempre que me toco atender gente analfabeta la traste con respeto, a pesar que el sistema y los programas jamas pensaron en ellos bueno Dueña SALUDOS Y TE SIGO LEYENDO
    Checho J. FRY

    La Dueña dijo...

    andy: me callo la boca entonces

    Bruno: gracias por tus elogios, y si en cada paso que uno da, puede encontrarse con estos signos de desigualdad. Lástima que los que tienen el poder de algo no hacen nada. Besos y saludos a la flia!
    pd: ya se que no tienen la más mínima idea de quien soy, vos explicale que es una pirucha que esta como a 1.200 km de tu casa que lee tu blog!

    Checho: como siempre tus comentarios son certeros. Un abrazo mi amigo trasandino!

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